Coaching de Vida

Recuerdo que en mi viaje a Cuba, quedé totalmente asombrada y maravillada del caminar de las mujeres cubanas, especialmente de una cuyos movimientos eran realmente un arte, una mujer de curvas generosas que se meneaba de tal forma que era casi imposible no mirarala, y no por su belleza física, sino por ello que irradiaba, que desde la observadora  que soy  asocié con la más pura femeneidad, con tal actitud que parecía que caminaba por una pasarela conquistando el mundo, si hasta tras sus pasos se podía escuchar un ritmo cubano.

Esto me hizo, además de admirarala, pensar en lo lindo que resulta el ser expectador de las personas que se atreven a brillar, a mostrar aquello que consideran es digno de que el mundo se entere…

Creo que desde lo personal, para un Coach, es muy conmovedor el ver cuando las personas son capaces de descubrir y sacar a fuera sus dones y entonces brillar con la luz del amor a sí mismas, siendo capaces de sacar afuera eso que nos ha sido obsequiado, ya sea desde la herencia o bien desde la gracia divina. Ahora bien, como buen regalo, tenemos la opción de abrir y usar, o bien de guardar en lo recóndito del closet.

El aprender a brillar implica el que nos atrevamos a mostrarnos, que aprendamos a desplegar todos nuestros colores y mostremos al mundo nuestra belleza cual pavo real con sus plumas que hipnotiza a quien se detiene a contemplarlo.

Pero partamos por el comienzo, y para ello te invito a que hagas un listado con todas aquellas cosas que adoras de ti, puede ser tu capacidad de conocer gente, tu habilidad para cocinar, tu ternura como madre, lo comprometida como amiga, tus habilidades manuales, lo resolutiva en el ámbito laboral, tu capacidad para reir o hacer reir a otros, tu optimismo, tu sensibilidad, tus piernas, tu pelo, tus caderas, manos, codos, pies, tu forma de caminar…

Después que hayas hecho eso, te invito a pensar si realmente dejas que tu entorno pueda ver estos dones que tienes, si realmente estás siendo capaz de dejar que te vean, y sobre todo qué piensas hacer con esos regalos, guardarlos en la osucridad y así nadie se entera que están o bien maravillar a tu entorno con ellos.

Entonces también ven a pensar qué necesitas aprender para poder sacar a fuera estas virtudes, dones, regalos o como quieras llamarlos… ¿hay algo o alguien en este momento de tu vida que actúa como abstaculizador para poder brillar?

Te propongo que te atrevas a caminar por la vida, cual mujer cubana, desplegando todo aquello que te enorgullece de ti, acompañada siempre de estos regalos, integrándolos a tu ser, y nunca pero nunca olvidando que esa luz que traes contigo también puede ayudar a otros a que se atrevan, que se atrevan a quererse, a respetarse, a ir tras esos sueños grandes, a no  tener miedo al que dirán, a ser quienes son sin ocultar jamás su propia luz.

“Nuestro más profundo temor no es el de ser inadecuados.

Nuestro más profundo temor es el de ser poderosos más allá de toda medida.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad la que más nos asusta.

Nos preguntamos a nosotros mismos:

¿Quién soy yo para ser brillante,

 extraordinariamente talentoso, magnífico?

En realidad ¿quién eres tú para no serlo?”.

 

Nelson Mandela citando a Marianne Williamson

Visit Us On FacebookVisit Us On TwitterVisit Us On Pinterest